Año nuevo ¡Nuevas Esperanzas!

Año nuevo ¡Nuevas Esperanzas!

Se cree que la economía está empezando a repuntar, que se están empezando a desbloquear proyectos que llevan meses bloqueados y que, sobre todo, no habrá (porque en realidad no puede haber) otro congelamiento en el mundo como el que ocurrió en 2020. Las lecciones aprendidas nos dicen que, ante la severa adversidad, el camino es adaptarse, encontrar nuevas metodologías de trabajo, usar y abusar de los beneficios de las tecnologías, pero nunca detener a las empresas, los servicios y la economía mundial. Muchas empresas que continúan funcionando, siguen activas porque han convertido esta crisis en una oportunidad, se han reinventado, han estado atentas a los cambios y, sobre todo, han asumido riesgos.

Adaptación: la palabra clave

Todos los días en todo el mundo millones de gerentes toman miles de pequeñas decisiones y la mayoría de ellas se basan en experiencias pasadas o en su intuición. En general solemos decir que la calidad y cantidad de decisiones tomadas definen definitivamente el éxito de las organizaciones, sin embargo, el entorno donde operan no está libre de riesgos e incertidumbres. Y, si bien es evidente que en la gestión hay que asumir riesgos, las empresas también deben estar preparadas para los cambios que se produzcan en un mismo entorno.

Esta pandemia ha demostrado que existen alternativas tecnológicas que se pueden utilizar sin comprometer los niveles de productividad de las empresas y que sin duda serán actores importantes en el cambio anunciado. La idea que se transmite, es que, de hecho, esta crisis actuó como un acelerador del cambio, siendo crucial que el pensamiento del tomador de decisiones sea lo más “fuera de la caja” posible y combinado con una constante adaptación, de modo que los efectos de una crisis como ésta tenga el menor impacto posible en la economía en general y en las organizaciones y personas en particular.

Qué estrategia tomar para este 2021…

En una economía global en donde las empresas compiten a diario entre sí a nivel global, la innovación tecnológica conseguida a través de una apuesta decidida por la digitalización marca la diferencia. Las nuevas herramientas, de rápida y sistemática evolución y actualización, permiten mejorar el rendimiento, ahorrar tiempo y mejorar la calidad. Y estos son aspectos muy importantes para la diferenciación.

La industria de los moldes ha ido transitando su crecimiento y su camino por una evolución sostenida y basada en el seguimiento de las nuevas tecnologías, poniéndolas al servicio de las empresas y la mejora continua en el proceso de fabricación integrado. Los clientes miran la capacidad tecnológica y premian los trabajos, luego de analizarlos. Hoy asistimos a una nueva realidad basada en la digitalización continua de la industria, donde una nueva generación de conceptos, máquinas y procesos inteligentes basados ​​en la robótica, la gestión de datos y la Comunicación, crean nuevas soluciones y funcionalidades.

Esta nueva visión combina la integración de sistemas capaces de programar y producir, de forma continua y autónoma, con una intervención humana cada vez más calificada. Sin embargo, en este nuevo mundo digital com la extrema importancia atribuida a la tecnología, sigue siendo cierto que es en las personas y en la gestión del conocimiento donde radica la diferencia. Las empresas deben seguir centrando sus esfuerzos en la atracción y retención del talento, ya que solo ellas pueden aprovechar al máximo las inversiones realizadas en tecnología, transformándose en una solución diferenciadora en el mercado.

Fuente: https://revistamp.net/inicio/ano-nuevo-esperanzas-renovadas/