Economía circular, opción para disminuir residuos plásticos de un solo uso

Economía circular, opción para disminuir residuos plásticos de un solo uso

Las preocupaciones acerca de los daños ambientales y sociales de los plásticos de un solo uso han impulsado, en los últimos años, un aumento repentino en leyes y políticas nacionales e internacionales diseñadas para controlar su producción y su uso; sin embargo, las legislaciones no son exhaustivas y, en general, la producción y el consumo global de plásticos de un solo uso siguen siendo elevados.

El problema del uso masivo de plásticos comenzó en los años 50 del siglo XX y desde entonces su uso se ha incrementado por sus aplicaciones prácticas y condiciones de higiene, especialmente para el sector de alimentos o médico, esto hace muy difícil su sustitución y aunque deja abierta un área de oportunidad en el tema de innovación, se tiene que hacer algo con la política pública para atacar el problema”, dijo Andrés Flores Montalvo, director de cambio climático y energía del Instituto de Recursos Mundiales (WRI por su sigla en inglés) México.

En la actualidad 70% de los países tienen instituciones nacionales responsables de políticas y supervisión regulatoria, ellos han implementado mecanismos diversos como: Prohibiciones, impuestos, sistemas de depósito-reembolso y responsabilidad extendida del productor, pese a lo anterior, casi un tercio de los plásticos no son recolectados y quedan como desecho, esto implica cerca de 8 millones de toneladas de plásticos que se filtran a los océanos cada año, por poner un ejemplo, por ello la tendencia es a integrarlos a una economía circular.

En América Latina países como Chile o Colombia ya cuentan con sus estrategias y hojas de ruta nacionales al respecto, México a través del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) y varias organizaciones están desarrollando una hoja de ruta, junto con un diagnóstico básico para la Gestión Integral de los Residuos y el documento Visión Nacional hacia una Gestión Sustentable: Cero Residuos, publicado por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), se espera encontrar una hoja de ruta con políticas públicas muy precisas que se puedan implantar.

En este sentido, con el objetivo de proporcionar una visión general de los conceptos clave, y las herramientas de política en torno al tema de la economía circular para los plásticos de un solo uso WRI y la Comisión de Medio Ambiente, del Senado de la República, presentaron cinco notas informativas en un documento denominado Mecanismos de política para disminuir los residuos plásticos de un solo uso: Revisión de las opciones disponibles y su aplicabilidad en México, cuatro de ellas se refieren al estado actual de medidas de política pública (prohibiciones; impuestos; sistemas de depósito-reembolso, y responsabilidad extendida del productor), y una adicional que expone la alternativa de una economía circular para enfrentar la problemática.

Marisa Ortiz, secretaria de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial del Gobierno de Guanajuato confirmó que para los generadores de política pública este documento se vuelve importante porque se hace un análisis sobre plásticos de un solo uso a través de tres dimensiones: Económico, social y ambiental. “Será un insumo sumamente valioso para la toma de decisiones. Tenemos que pasar de la discusión a la acción y lo que se plantea en estas notas factuales es que debemos entender el problema de fondo, posteriormente comunicarlo a la sociedad, sector privado y todos los niveles de gobierno para verdaderamente cambiar la realidad”.

Diferencia de posturas

Andrés Flores Montalvo aseguró que en un tema tan complicado hay opiniones encontradas, por lo que se buscó que este trabajo refleje las diferentes posturas y visiones, pero sobre todo las razones de cada uno. Dijo que hasta ahora hay poca literatura en la región, por ello se requiere de mayores aportaciones para la toma de decisiones. “Pasar hacia la economía circular implica un cambio de paradigma, pasar de un modelo lineal tradicional donde los recursos se extraen, se transforman, se usan y luego se disponen, a un modelo regenerativo y restaurativo en el que entendamos que en lo que ahora llamamos residuos, puede también haber recursos que pueden ser de utilidad para un nuevo proceso. Se trata de cerrar este círculo para que tengamos menos deshechos y menor impacto en el medio ambiente”.

Por su parte, Marina Robles, Secretaria de Medio Ambiente de la Ciudad de México (Sedema), comparte que para la gestión de los gobiernos locales es un reto. “Las prohibiciones que se han hecho no son en contra del material, pues este ha aportado mucho a las sociedades, se trata de ciertos productos, sobre todo los desechables que son prescindibles, esta es la lógica de las restricciones que se deben seguir construyendo, pues también forman parte de una lógica educativa y cambio cultural”. Asegura que hay necesidades que se tienen que seguir cubriendo con los plásticos para la higiene y la inocuidad, pero a la par se deben buscar soluciones para su manejo.

En su intervención, José Ramón Ardavín director ejecutivo de la Comisión de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable (Cespedes – CCE), aseguró que desde la perspectiva empresarial, aún falta una visión integral del desarrollo sostenible para el manejo integral de los plásticos, lo que incluye la armonía entre la protección al medio ambiente, el crecimiento económico, los empleos y el bienestar en general de las personas. “Compartimos totalmente la visión del objetivo global de un mundo sin contaminación plástica, que es diferente a un mundo sin plásticos debido a su importancia y utilidad para muchas cosas”.

Para ello desde este sector se hizo El Acuerdo Nacional para la Nueva Economía de los Plásticos, firmado en diciembre de 2019 y donde ya han participado 74 empresas (sector químico, plástico, alimentos y bebidas, cuidado personal y del hogar, además de tiendas de autoservicio).

En el primer reporte de avances, se establece que México es el cuarto lugar a nivel mundial en el reciclaje de PET, 71% de los plásticos son ya reutilizables, compostables, reciclables o aprovechables y que el 68% de las empresas reportaron incluir material reciclado en envases y empaques.

Por último, Xóchitl Gálvez, senadora de la República, dijo que esto debe ser un debate más técnico que político, “se debe llegar a un punto en donde trabajemos en lo que más le conviene en este momento al planeta, todos los que hemos estado metidos en problemas ambientales vemos con mucha preocupación el tema de calentamiento global, aunque enfrentamos una política negacionista, se deben tomar decisiones a pesar de lo que implica tomar posturas políticas tan contundentes”, asegura que no es fácil, que se requiere valentía pero una postura a favor del medio ambiente vale la pena. “Hace 29 años que soy empresaria pero también tengo conciencia de la importancia de tener una visión mucho más amplia, estamos a tiempo de legislar con inteligencia e incluyendo todas las voces”.

 

 

Fuente:
 https://www.eleconomista.com.mx/arteseideas/Economia-circular-opcion-para-disminuirresiduos-plasticos-de-un-solo-uso-20210120-0139.html